7.11.12

¿Qué puedo hacer?

Queridos amigos:

Mi nombre es Ana y tengo veinte años. Estudio una licenciatura y aún no aporto dinero en la casa, así que dependo de mis padres y hermanos. Me encantan los animalitos –excepto los gusanos, esos me dan miedillo- y hasta ahora, he rescatado a un conejo, un perrito y dos gatitos que vivían en la calle. Pero recientemente, mis padres me han dicho que ya no puedo traer más criaturitas del universo, así que imaginen mi dolor cuando ayer me topé con un perrito herido. Le pedí perdón por no poder ayudarle y me marché de aquel estacionamiento donde lo vi. Incluso me permití soltar una lagrimilla. Pero hoy, ha sido aún mucho peor. Encontré un gatito, yo digo que aún no tiene el año de vida. De color amarillo, me recordó demasiado a uno de mis queridos mininos. Lo observé durante unos minutos y pensé que, de poder llevarlo a casa, le llamaría “Rosquilla”, porque dormía como una deliciosa rosquilla glaseada. No sé por qué, pero supongo que él/ella sintió mi presencia y alzó la cabecita. Entonces, fue cuando me di cuenta que sus ojos estaban cerrados, como si estuviese ciego. Me acordé, por supuesto, de Oskar, el gato ciego. Y comencé a llorar, porque no había nada que yo pudiese hacer.
Así que hoy me dirijo ante todos ustedes para preguntarles: ¿qué hace una persona que quiere ayudar a cada criaturita que se le cruza en el camino? Tengo muchos animalitos en casa y ya no puedo traer más; para mi desgracia, cuando pedí apoyo para los michis recién encontrados, nadie quiso adoptarles. ¿Qué puedo hacer? ¿Qué puede hacer alguien como yo, que aún no es independiente para llenar su casa de tantas criaturitas?

¿Qué puedo hacer?

Solo espero que, en el futuro, pueda apoyar instituciones o hacer algo por estas increíbles criaturitas que merecen amor, alimento y una casita cómoda en la que descansar.

Espero que tengan un buen día –o resto de la noche-.

Con mucho cariño, Ana.

1 comentario:

Escúpelo, que dentro te hace daño.