20.6.14

Enamorada marchita

Quería enamorarse de verdad, sentir que flotaba aunque sus pies estuviesen pegados al suelo. Necesitaba sentir el amor dentro de ella, haciéndola crecer y permanecer despierta durante toda la noche, invocando su rostro en los recuerdos, pensándolo con una racha de calidez, soñándolo con los ojos bien abiertos.
Amar y ser amada. Vaya cosa. Era lo que las canciones le dijeron, lo que las películas le mostraron, lo que los libros prometieron... Indispensable, una obligación era enamorarse, antes de que se acurrucara bajo el manto de la muerte, o peor, se olvidara de sí misma y perdiera la esperanza en la vida. El amor le parecía el final perfecto, la historia a medias ideal, el inicio de todo lo bueno.
Debía experimentarlo una vez, cumplir ese sueño que se marchitaba con cada día en el que se percataba de su soledad perpetua era.
Imposible le fue. Esperó por días, meses y años. Nada cambió. Se dejó llevar, marchita y moribunda, aún enamorada de la idea del amor, escuchando los susurros de las canciones, absorbiendo las imágenes de las películas, suspirando por las promesas de las palabras... Enamorada del amor, enamorada marchita.

1 comentario:

  1. Siento que eso me va a pasar a mi igual, siempre lo he pensado, como que nunca voy a enamorarme realmente de nadie y bueh. Those things happen to some people, maybe that's just who we are.
    Me encanta volver a leerte annie me encanta para siempre

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Escúpelo, que dentro te hace daño.