23.11.14

Lo bueno, lo malo y cómo quiero ver el mundo


A quien corresponda:

Me ha ido bien, ¿no es cierto? Envié mi curriculum vitae a una universidad y al día siguiente ya estaba en una entrevista de trabajo. Esa misma semana, me estaban asegurando que me quedaría. Fue sencillo relacionarme con mis compañeros e incluso, creo que he hecho amigos. Me agrada un chico: es talentoso, tiene una forma particular de ser y, no sé, realmente no puedo describir qué me hace sentir. Me atrae de una forma que no pensé que me pudiese atraer alguien como él.

Por otra parte, me agrada la gente, me encanta conocer a los docentes y escuchar las historias, las cosas que los demás dicen. Me encanta (no lo voy a negar) que me pidan hacer cosas que no me corresponden porque significa que confían en mí, que creen que soy capaz de hacer de todo. Además, he aprendido muchísimo. Dicen que soy todologa porque hago de todo, lo cual es gracioso y un poquito estresante a la vez.

También he tenido aventuras: un día me encontré con un hombre que venía de EUA en el autobús y fui la única que pudo comunicarse con él y ayudarlo. Le pagué su boleto de autobús porque él no traía pesos mexicanos, así que a cambio, me dio cinco dólares. Tuve que ir a cambiar el billete a un banco y aunque me puse muy ansiosa, lo hice.  
 
Es un poco decepcionante porque, por más que trabaje, no alcanzo a disfrutar el dinero. Siempre hay cuentas qué pagar, cosas qué comprar, y al final termino sin adquirir cosas que he deseado desde hace mucho. Desafortunadamente me encierro muchísimo en esos pensamientos y tiendo a estresarme y pensar que el futuro no trae nada bueno, así que estoy intentando aceptar mi situación y recordar a menudo que hay cosas más importantes que el dinero.
 
El temor de perder a mis seres queridos ha aumentado, sospecho que se debe a que ya no comparto tanto tiempo con ellos como solía hacerlo cuando no tenía un trabajo. Llevo tres meses trabajando y estoy feliz por ello, porque aunque a veces tengo ataques de pánico y me aterra hacer ciertas cosas, he continuado. Tener ansiedad puede ser horrible, aunque también te hace una persona valiente, así que no es tan malo después de todo.
 
Me sentía muy triste esta tarde, así que he escrito esta carta para recordarme a mí misma lo bueno, lo malo, y cómo quiero ver el mundo.
 
Con amor siempre,
Ana.
 



1 comentario:

Escúpelo, que dentro te hace daño.