31.12.14

Carta de año nuevo

Querida Ana:

Es 2015 ya. La pirotecnia estalla en la calle, tus gatos están histéricos; escribes estas palabras sin pensar demasiado, dejando que tus dedos se deslicen sobre el teclado a la par que tu mente también escribe. Es 2015 y hace unos momentos abrazaste a tus padres y les dijiste que los quieres. Bien por ti. Espero que sigas diciéndoles y mostrándoles todo ese amor en los días, meses y años siguientes. Espero que este año aprendas a expresarte mejor, a decir lo que realmente piensas, cómo te sientes, sin temer a nada.
 
El 2014 fue un año complicado. Tu ansiedad social se incrementó mientras te recluías en tu habitación, temerosa de salir de esas cuatro paredes y enfrentarte al mundo. Conseguir un trabajo fue difícil por tus miedos y no tanto por la competencia laboral. Estoy orgullosa de ti porque este año, al menos los últimos meses, han estado llenos de lucha, perseverancia y empeño. Tú lo has hecho posible. Continúa así.
 
Admitiste tu ansiedad frente a tu familia. Lloraste océanos. ¿No lo entendieron? ¿Creen que estás mintiendo y que todo aquel drama fue porque no querías trabajar? Déjalos que crean lo que quieran, tu sabes que el miedo se adhiere a ti y te consume día a día si lo dejas. Por favor, no se lo permitas. Continúa con la cabeza en alto. Tienes derecho a llorar,  a sentir que el mundo se te viene encima y que es lo peor que puede ocurrirte; sin embargo, siempre debes recordar que en este planeta todo tiene solución. No vas a morir, el mundo no se va a acabar... Debes respirar profundo, gritarle BASTA a esos pensamientos que crecen dentro de tu mente y continuar.
 
Lo has estado haciendo muy bien. Has visto lo positivo de haberte atrevido: has conocido a personas increíbles, adorables e imperfectas; has conocido a un chico, él, por quien te quedas despierta a veces por las noches, en quien piensas cuando escuchas una canción de amor, quien últimamente te ha inspirado; has entablado nuevas relaciones, te has aventurado a conocer nuevos lugares, ver nuevas películas, degustar comidas exquisitas, entre otras cosas. Además,  has podido comprar algunas cosas, te sientes más independiente y definitivamente, ahora estás, luces, muchísimo mejor que antes. No puedo pasar por alto el terror que te posee en ocasiones. Respira. No te preocupes, ocúpate.
 
Este fin de año sientes que estás haciendo algo. No estás donde quieres estar, pero vas en camino. Y estás disfrutando todas tus paradas continuas. Continúa este viaje, sigue aprendiendo y escribiendo, sigue, no te detengas.
 
Te quiero (y con eso debe bastarte para continuar).
 
 
 
 

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Escúpelo, que dentro te hace daño.